Toda actuación humana puede ser objeto de valoración moral porque tiene trascendencia en los demás o en el propio sujeto que la realiza. Nuestros actos no son moralmente indiferentes y cada decisión tiene consecuencias de las que somos responsables cuando actuamos libremente, para bien o para mal. Este planteamiento adquiere mayor relieve si la materia de nuestra actuación es directamente la persona, su salud y su vida, la historia de un ser humano y la de los semejantes que le rodean. Miguel Ruiz Canela
Investigadores de la Universidad de California en Davis han desarrollado una innovadora interfaz cerebro-ordenador (BCI) capaz de traducir en tiempo real las señales cerebrales de personas que han pe... [Leer más]
Científicos del Instituto Max Planck de Biomedicina Molecular en Münster han descubierto células madre neurales fuera del cerebro en ratones, en órganos periféricos tales como los pulmones, la co... [Leer más]
Julio Tudela, Director del Observatorio de Bioética de la UCV, en una entrevista publicada en YouTube para el canal de La verdad os hará libres... [Leer más]
Recientemente se ha hecho público la existencia, en el Hospital la Fe de Valencia (España), de un protocolo de sedación y extracción de órganos para donación, en pacientes diagnosticados de Escl... [Leer más]