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VACUNAS-COVID19-CELULAS FETOS ABORTADOS
Algunas aclaraciones sobre las vacunas contra el COVID-19 producidas a partir de células de fetos abortados

19/06/2020
Si se ponen a disposici√≥n del p√ļblico vacunas contra el COVID-19, en cuya producci√≥n se hayan utilizado c√©lulas de fetos humanos de abortos provocados, estas podr√≠an utilizarse temporalmente hasta que no haya disponibles otras vacunas similares, que se hayan producido sin utilizar tales tipos de c√©lulas fetales. Es decir, siempre se trata de una autorizaci√≥n temporal hasta que no se disponga de vacunas moralmente aceptables.


En los √ļltimos d√≠as se ha suscitado un amplio debate social sobre si es o no moral utilizar vacunas contra el COVID-19, en las que, para su fabricaci√≥n, se hayan utilizado l√≠neas celulares obtenidas de fetos humanos de abortos provocados.

Sobre ello, ya elaboramos e hicimos p√ļblico, un Informe del Observatorio de Bio√©tica de esta Universidad Cat√≥lica de Valencia, que ahora complementamos con este nuevo texto.

El presente Informe consta de dos partes bien definidas, una cient√≠fica en la que se aborda la situaci√≥n de c√≥mo se encuentran las investigaciones para la obtenci√≥n de una vacuna contra el COVID-19, y en la que se especifica en qu√© vacunas se han utilizado para su producci√≥n l√≠neas celulares obtenidas de fetos de abortos humanos provocados, y una segunda en la que se reflexiona desde un punto de vista moral sobre si estas √ļltimas vacunas pueden ser o no utilizadas.

Dado el amplio debate suscitado alrededor de este tema, son muchas las opiniones vertidas sobre ello, tanto por científicos expertos en estas materias, como por entidades o personas con alguna representatividad religiosa o moral. Esta multiplicidad de opiniones, puede dificultar el esclarecimiento de este debate. Por ello, en este Informe hemos preferido utilizar para el debate científico el informe de la Organización Mundial de la Salud, de fecha 27 de mayo de 2020 y para el debate moral dos informes de la Pontificia Academia para la Vida, publicado en 2005 y 2017.

En relaci√≥n con el aspecto cient√≠fico, en el informe de la OMS se especifica que en el momento actual existen 136 proyectos en marcha para desarrollar una vacuna contra el COVID-19. De ellos, seg√ļn se indica en la revista Science de 12 de junio de 2020, solamente en seis se est√°n utilizando, para la producci√≥n de la vacuna, l√≠neas celulares obtenidas de fetos humanos de abortos provocados.

Pero antes de seguir adelante, conviene recordar que, en realidad, no se trata de c√©lulas obtenidas de abortos actuales, sino de c√©lulas producidas a partir de dos l√≠neas celulares fetales generadas en las d√©cadas de los 70/80 del siglo pasado a partir de abortos provocados. La primera de ellas, la HEK-293, se obtuvo de ri√Īones de un feto abortado. Es √©sta una l√≠nea celular que ha sido ampliamente utilizada en la investigaci√≥n cient√≠fica y en la industria. La segunda es la PER-C6, l√≠nea de c√©lulas producida por la firma farmac√©utica Janssen, filial de Jonhson & Jonhson, que se obtuvo de c√©lulas de retina de un feto de 18 semanas abortado en 1985. Ambas l√≠neas celulares han sido desarrolladas en el laboratorio de biolog√≠a molecular Alex Van der Eb, de la Universidad de Leiden, en Holanda.

De los seis proyectos de producci√≥n de vacunas en los que se han utilizado las c√©lulas fetales humanas anteriormente comentadas, hay dos proyectos, uno chino, promovido por la firma CanSino Biologics Inc., del Instituto de Biotecnolog√≠a de Pek√≠n, y otro de la Universidad de Oxford, en colaboraci√≥n con la firma farmac√©utica AstraZeneca que ya est√°n en fase de ensayo cl√≠nico, el primero en fase 2 y el segundo acaba de pasar a la fase 3. Los otros cuatro a√ļn no han iniciado los ensayos cl√≠nicos. Por otra parte, de los 130 proyectos en los que no se han utilizado las referidas l√≠neas de c√©lulas fetales humana, solamente uno, el promovido por Moderna / NIAID, est√° en fase 2. Esta nos parece que es la situaci√≥n cient√≠fica actual de los proyectos de producci√≥n de una vacuna contra el COVID-19. Otras siete vacunas estar√≠an siendo probadas en ensayos cl√≠nicos, en fases menos avanzadas, ninguna de las cuales se estar√≠a investigando mediante el uso de c√©lulas fetales.

¬ŅEs moral el uso de estas vacunas?
En relación con la valoración moral de su uso, existen dos documentos de la Pontifica Academia por Vida, que creemos abordan el tema de una manera exhaustiva.

En el primero de ellos, de 2005, titulado, ‚ÄúReflexiones morales sobre las vacunas preparadas a partir de c√©lulas derivadas de fetos humanos abortados‚ÄĚ, se realiza una amplia valoraci√≥n moral sobre el tema, haciendo especial referencia al tema de la ‚Äúcooperaci√≥n al mal‚ÄĚ desde un punto de vista de la doctrina moral cat√≥lica, estableciendo una clara distinci√≥n entre lo que es una ‚Äúcooperaci√≥n material‚ÄĚ y una ‚Äúcooperaci√≥n formal‚ÄĚ, a la vez que dentro de la ‚Äúcooperaci√≥n material‚ÄĚ distingue dos categor√≠as, la cooperaci√≥n inmediata (directa) y la mediata (indirecta).

Tras una amplia reflexi√≥n en este sentido, el documento concluye que ‚ÄúHay que especificar que esta reflexi√≥n moral se hace al hilo de utilizar vacunas contra determinadas enfermedades infantiles‚ÄĚ, pues entonces, naturalmente, no se hab√≠a planteado la vacunaci√≥n contra el COVID-19, pero la valoraci√≥n moral establecida en ese documento, es a nuestro juicio, perfectamente extrapolable al juicio moral sobre la vacunaci√≥n contra el COVID-19.

En 2017, la misma Academia Pontificia para la Vida, en un documento en colaboraci√≥n con la Conferencia de Obispos Italianos, sigue reflexionando sobre el uso de este tipo de vacunas. En primer lugar, hace notar que ‚Äúhoy d√≠a no es ya necesario obtener c√©lulas de nuevos abortos voluntarios y que las l√≠neas de c√©lulas en las que las vacunas han sido basadas se derivan de dos l√≠neas de fetos originalmente abortados en la d√©cada de los 60 del siglo pasado‚ÄĚ. Tambi√©n se indica que, ‚Äúa la luz de los avances m√©dicos y otras caracter√≠sticas en la preparaci√≥n de las vacunas, la valoraci√≥n moral, sobre el uso de estas vacunas deber√≠a ser revisada y actualizada, haciendo especial hincapi√© en el hecho de que las l√≠neas celulares actualmente utilizadas se obtuvieron de abortos provocados hace mucho tiempo y que, por tanto, una evaluaci√≥n √©tica negativa de su uso no es f√°cil de establecer‚ÄĚ. Por otro lado, ‚Äúla obligaci√≥n moral de garantizar la vacunaci√≥n para una cobertura de la salud de otros es no menos urgente, especialmente en cuanto se refiere a la seguridad de los m√°s vulnerables, tales como las mujeres embarazadas y aquellas personas afectadas de procesos de inmunodeficiencia‚ÄĚ.

Por todo ello, la Pontifica Academia concluye que ‚Äúlas caracter√≠sticas t√©cnicas de la producci√≥n de las vacunas m√°s com√ļnmente utilizadas en la infancia, nos llevan a excluir que existe una cooperaci√≥n moralmente relevante entre quienes usan estas vacunas hoy en d√≠a y la pr√°ctica del aborto voluntario. Por lo tanto, creemos que todas las vacunas recomendadas cl√≠nicamente pueden usarse con la conciencia tranquila y que el uso de tales vacunas no significa alg√ļn tipo de cooperaci√≥n con el aborto voluntario‚ÄĚ.

Uso temporal de las vacunas
Resumiendo todo lo anteriormente expuesto, nos parece que si se ponen a disposici√≥n del p√ļblico vacunas contra el COVID-19, en cuya producci√≥n se hayan utilizado c√©lulas de fetos humanos abortados voluntariamente, estas podr√≠an utilizarse temporalmente hasta que no haya disponibles otras vacunas similares, que se hayan producido sin utilizar tales tipos de c√©lulas fetales. Es decir, siempre se trata de una autorizaci√≥n temporal hasta que no se disponga de vacunas moralmente aceptables.

En relaci√≥n con ello, en los datos cient√≠ficos que se han comentado, solamente existe un ensayo cl√≠nico en fase 2, el de Moderna / NIAID en el que no se han utilizado c√©lulas fetales, por lo que es posible que √©ste est√© a disposici√≥n del p√ļblico paralelamente a los dos ensayos en los que se han utilizado c√©lulas de fetos humanos abortados. Si en alg√ļn momento estuvieran disponibles estas 3 vacunas, indudablemente, desde un punto de vista moral, habr√≠a que utilizar la que no ha usado para su producci√≥n c√©lulas de fetos de abortos humanos provocados.

Esta autorización moral no excluye la obligación de que científicos, autoridades eclesiásticas, organizaciones sociales e incluso individuos particulares, tengamos que animar, por todos los medios moralmente posibles, para que se pongan todos los esfuerzos necesarios en la consecución de vacunas en las que para su producción no se hayan utilizado células de fetos humanos de abortos provocados.
Justo Aznar
Observatorio de Bioetica UCV
 
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