A ese valor no venal, no sujeto a compraventa, patrimonio de todos los seres humanos, se le dio desde siempre, desde tiempo inmemorial, el nombre de dignidad. Es la divisa del hombre hasta su último aliento sobre la tierra. José Luis del Barco
“En 2010, el apoyo de la profesión a la eutanasia estaba por debajo del 70 por ciento y solo un 10 por ciento estaba dispuesto a acompañar al paciente en esta decisiónâ€.