Cuando se desprecian las exigencias morales del bien común médico, la consecuencia inevitable no es un incremento del sufrimiento ético de los individuos: ese descuido conduce a una sociedad moralmente disfuncional, enferma, que pierde lentamente el sentido de lo verdaderamente humano. Gonzalo Herranz
Mueren 147 personas: estudiantes, profesores y empleados de la Universidad. Desaparecen otras 500 personas.
Resulta extraño que aun no haya habido una repulsa internacional a nivel de Campus universitarios y otras entidades relacionadas con la educación.
Nunca es tarde para mostrarse solidarios con los que sufren. Desde aquà os animamos.