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Es lícito lo que promueve la dignidad personal e ilícito lo que la vulnera. Die Menschenwürde ist unantastbar (la dignidad humana es inviolable). Esa proposición, situada en el frontispicio de la constitución alemana como fundamento moral de toda legislación, debe ser también el paradigma ético de la bioética. 
José Luis del Barco
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“Toda investigación médica ha de ser matizada por la evaluación moral de lo que se hace”
La Generalitat Valenciana ha reconocido la trayectoria profesional de Justo Aznar en el campo de la investigación científica biomédica y ciencias de la salud

25/04/2011
Justo Aznar: “Toda investigación médica ha de ser matizada por la evaluación moral de lo que se hace”

La Generalitat Valenciana ha reconocido la trayectoria profesional de Justo Aznar en el campo de la investigación científica biomédica y ciencias de la salud

Justo Aznar, Director del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”, ha sido reconocido por la Generalitat Valenciana por su trayectoria profesional en el campo de la investigación científica biomédica y de las ciencias de la salud. De hecho, el propio Presidente de la Generalitat le ha agradecido personalmente “su esfuerzo y dedicación, así como la excelencia de su labor al servicio de la mejora de la calidad de vida de toda la sociedad valenciana”.

Resumir la trayectoria profesional que le ha supuesto esta mención no resulta fácil. De forma general, Aznar ha dirigido el Departamento de Biopatología Clínica y la Unidad de Investigación Bioquímica del Hospital Universitario La Fe de Valencia, desde 1974 hasta su jubilación en julio de 2006 y, entre tanto, ha sido Presidente de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia y de la Liga Mediterránea Contra la Enfermedad Tromboembólica.

Durante 25 años, ha sido Editor Jefe de diversas revistas médicas especializadas y ha pertenecido a numerosas Sociedades Científicas nacionales e internacionales. Ha publicado más de quinientos trabajos de investigación, gran parte de ellos en revistas del más alto nivel científico. Ha dirigido 20 Tesis Doctorales y ha colaborado y editado diversos libros, algunos de carácter internacional.

Le han sido concedidos diversos premios de investigación, destacando entre ellos el “Alberto Sols” (1998), a la mejor labor de investigación en Ciencias de la Salud. También el Colegio de Médicos de Valencia, con motivo de su primer centenario, le concedió, el “Santiago Grisolía” a la mejor labor de investigación. En junio de 2006, Aznar recibió el premio “Salud y Sociedad”, en su primera convocatoria, a la mejor “Trayectoria Profesional” de la Comunidad Valenciana, otorgado por la Consellería de Sanidad de la Generalitat y en 2007 el premio “Aparicio Garrido” concedido por la Asociación Española de Biopatología Médica, igualmente en su primera edición, como reconocimiento a su labor dentro de esta especialidad médica.

La dirección del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital de La Fe, y dentro de él la investigación en temas de hemostasia y trombosis, le ha ocupado más de treinta años de su vida en los que ha cosechado éxitos profesionales y reconocimiento social. ¿Qué destacaría de este tiempo?

Lo primero que querría aclarar es que, aunque muchos reconocimientos son de carácter personal, el mérito de una labor de investigación siempre es de un grupo, en el que indudablemente su director juega un papel destacado. Nuestro grupo ha desarrollado su labor investigadora fundamentalmente en el campo de la hemostasia y trombosis, centrada tanto en aspectos básicos, como en su relación en diversas especialidades médicas, entre las que cabe destacar la ginecología y la cardiología.

Fruto de este trabajo de investigación han sido los más de 500 trabajos publicados, algunos de ellos en revistas del máximo prestigio, como pueden ser Nature, Nature Genetics, en el campo de la investigación básica y New England Journal of Medicine y Journal Clinical Investigation, en el campo clínico.

Su labor científica la ha compaginado siempre con la defensa de la cultura de la vida. Durante dos décadas ha desempeñado la presidencia de la Federación Española de Asociaciones Provida y su jubilación le ha permitido dedicarse plenamente a la Bioética desde la dirección del Instituto Universitario de Ciencias de la Vida de esta Universidad. ¿Considera posible ejercer la Medicina sin sustentarla en la ética?

El hombre es un animal moral, y el investigador, el clínico, el médico, como hombres que son, han de responder de sus actos profesionales desde una perspectiva ética, por lo que, consecuentemente, toda la investigación médica ha de ser matizada por la evaluación moral de lo que se hace.

Esta valoración ética de los actos médicos realizados debe responder a la bondad moral global de los mismos y no únicamente a su utilidad, aunque esta sea efectiva. Por ejemplo, la finalidad de la reproducción asistida es sin duda buena, pues se trata de intentar proporcionar un hijo a un matrimonio que no lo tiene; pero la globalidad moral de la misma merece una catalogación negativa pues su práctica conlleva la perdida de vida de embriones humanos, algo que éticamente parece difícil de admitir.

En decir, en todos los actos médicos hay que tener en cuenta la moralidad del fin, de los medios utilizados y de sus consecuencias sociales.

¿Y considera que hay suficiente formación en este sentido?

Creo que habría que hacer más hincapié en la Bioética, porque los nuevos avances biomédicos plantean nuevos problemas éticos que requieren su consideración y estudio. En este sentido, en muchas facultades de Medicina y de Enfermería, la Bioética es una asignatura optativa, pero creo que debería dársele un carácter troncal, como lo es en la Universidad Católica de Valencia, y dedicarle por parte de profesores y alumnos la misma intensidad que a cualquier otra asignatura.

Hay que implementar los estudios de Bioética en los grados y, también en los posgrados y por ello pusimos en marcha desde nuestro Instituto de Ciencias de la Vida, el Máster Universitario de Bioética, para ayudar a los profesionales de diversas disciplinas a que se formen en este terreno.

Esta difusión de la cultura de la vida que realiza el Instituto de Ciencias de la Vida ha sido una constante en su trayectoria profesional. ¿Considera que la sociedad, y especialmente los jóvenes, la asumen o sigue faltando información y formación en este terreno?

En este sentido atacar a los problemas en su raíz es fundamental para no tener que abordarlos con soluciones parciales que no los resuelven e incluso que los enmascaran. En este sentido hay hablar de los fundamentos de la bondad de lo que supone una vida, de lo que significa la maternidad y la paternidad y no quedarse en medidas paliativas. Por ejemplo, en Provida Valencia atendimos el año pasado a más de un millar de madres embarazadas con problemas y a sus hijos, lo que sin duda está muy bien, pero es mejor poner los medios para que ninguna madre que se quede embarazada vea en el aborto una solución a sus problemas. Si después se pueden conseguir ayudas mejor, pero lo importante es que las futuras madres destierren el aborto de su horizonte personal.

En estos momentos, difundir una cultura basada en el valor intrínseco de la vida humana desde su concepción a la muerte es un objetivo social prioritario.

Pero también en la familia hay que recuperar la cultura de la vida. En este sentido, si somos capaces de transmitir el valor de la vida, las parejas descubrirán que el mayor bien que pueden hacer por un futuro hijo suyo, es transmitirle la vida, pues ella es el bien más preciado, con independencia de cómo posteriormente se desarrolle y si además somos capaces de transmitir la fe a nuestros hijos, nuestra labor como padres tendrá un valor incomparablemente mayor que todo lo demás que podamos hacer.

Usted es un hombre con múltiples facetas: médico, investigador, especialista en ética médica, esposo y padre de familia numerosa… ¿Qué claves puede dar a los universitarios que lean esta entrevista para animarles a tener una vida íntegra, llena de sentido, lanzada a la existencia?

Creo que lo fundamental en la vida es tener bien establecida la escala de valores, aunque es un criterio personal, no tengo inconveniente en comentarlo, la mía es, Dios, familia y trabajo, por ese orden. Si un joven tiene bien asumida la escala de valores que debe regir su vida y sabe armonizar todas las facetas que la componen, tendrá muchas posibilidades de conseguir en la vida el éxito profesional y humano que dese alcanzar.

Otro consejo que me atrevería a darles es que tengan perseverancia en aquello que emprendan. Yo recuerdo con cariño el consejo que me dio un viejo profesor mío cuando termine la carrera de medicina: Justo, si quieres alcanzar las metas profesionales y humanas que te has marcado, de ahora en adelante deberás tener más aguante que pegada.Sin duda la constancia es fundamental para lograr cualquier objetivo que nos propongamos.

Ha explicado claramente como poder armonizar profesión, familia y fe; sería interesante que comente también cómo es posible mantener viva la vocación y el entusiasmo, en este caso, por la Medicina.

Creo que lo fundamental es mantener vivo el deseo de estudio y la ilusión por terminar bien los trabajos que uno hace. Estar en los pequeños detalles, que el “ya vale” no predomine en nuestro quehacer. Estimo que, en relación con la profesión que un ejerza, lo más importante no es ser viejo o joven fisiológicamente, sino ser viejo o joven de espíritu. Si uno mantiene su ilusión por resolver cosas que sean útiles para los demás y para la sociedad en que vive, seguramente será capaz también de permanecer entusiasmado en su profesión, al menos durante el tiempo que tenga posibilidades intelectuales para hacerlo.

La investigación siempre es entusiasmante, porque supone tratar de conocer cosas nuevas y aportar algo a la sociedad en la que vivimos. Creo que, en lo humano, pocas cosas pueden ilusionar más que este trabajo, aunque ciertamente hay que estudiar mucho, por lo que el amor al estudio es fundamental para desarrollar una profesión con profundidad.

Nota: Justo Aznar es Presidente de la Asociación Valenciana para la Defensa de la Vida desde su fundación en 1979.


Asociación Valenciana para la Defensa de la Vida
www.provida.es/valencia

Asociación declarada de utilidad pública. Fundada el 30 de Mayo de 1979.




 
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